Septiembre se despide con tormentas fuertes pero octubre comienza con un fin de semana soleado

MADRID/TOLEDO, 30

El mes de septiembre terminará este viernes con tormentas fuertes en el área mediterránea, sobre todo en Baleares y Cataluña, pero los chubascos irán remitiendo por la tarde y octubre comenzará este sábado con un fin de semana de tiempo, en general estable.

El portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (España), Rubén del Campo, ha añadido que una Dana se ha aislado en el norte de África y podría tener cierta influencia en el tiempo durante la Península, por lo que no puede descartar que se registren chubascos tormentosos en el tercio sur de la Península y, sobre todo, en el extremo sureste, en Andalucía Oriental, Murcia y Alicante.

Sin embargo, ha señalado que en el resto del país predominará todo el fin de semana un tiempo estable, con cielos poco nubosos, sin lluvias y con unas temperaturas que subirán «claramente» durante el fin de semana que tendrá en general un ambiente «cálido para la época».

«El veranillo de San Miguel llega con dos o tres días de retraso, pero dejará el domingo temperaturas incluso superiores a los 32 grados centígrados en los valles del Guadiana y del Guadalquivir», ha comentado.

De cara a la próxima semana espera que siga el tiempo estable, con ausencia generalizada de precipitaciones, aunque el portavoz no descarta que la DANA que el domingo estará sobre el norte de África, el lunes se desplace hasta el sur de la Península. Si bien, admite que hay «cierta incertidumbre» sobre ese posible acercamiento.

En concreto, ve posible que el lunes haya chubascos tormentosos en puntos de Andalucía oriental, región de Murcia, sur de la Comunidad Valenciana, este de Castilla-La Mancha y sur de Aragón.

El martes y el miércoles prevé que los chubascos queden más restringidos al archipiélago balear aunque, en general, serán chubascos dispersos. El portavoz no descarta que alguno tenga mayor intensidad, pero no parece que se vaya a tratar en una situación especialmente adversa.

A ese respecto, ha subrayado que no siempre que hay una DANA se producen lluvias torrenciales porque para que eso ocurra se necesitan otros factores determinantes.

En cuanto a las temperaturas, pronostica que durante la primera mitad de la semana seguirán subiendo y, por tanto, espera un ambiente cálido para la época, con temperaturas entre 5 y 10 grados por encima de lo normal en buena parte de la Península. Del Campo destaca que el miércoles en el valle del Guadalquivir se podrían rozar los 35 grados centígrados.

De cara a la segunda mitad de la semana, también prevé una semana «tranquila» en general, con cierta inestabilidad en el área del Mediterráneo, donde no descarta chubascos tormentosos el tercio este de la Península y en Baleares, donde pueden ser algo más intensos.

Asimismo, indica que también podría llover débilmente en Galicia y en sus zonas próximas durante la segunda mitad de la semana, mientras que en el resto del país predominarán los cielos poco nubosos, sin lluvias y con unas temperaturas que, aunque bajarán un poco, seguirán todavía altas para la época del año, sobre todo en el centro y oeste de la Península, donde podrían situarse en valores entre cuatro y seis grados superiores a los habituales.




«Seguirá el veranillo de San Miguel, algo extendido», ha comentado el portavoz que para Canarias pronostica el dominio del régimen de vientos alisios, con nubes en el norte de las islas de mayor relieve y temperaturas agradables en general durante toda la semana.

Finalmente, adelanta que los pronósticos apuntan que el mes de octubre, en general, será más cálido de lo normal en todo el país, con temperaturas superiores a las habituales durante todo el mes. Sin embargo, no observa una tendencia clara sobre las precipitaciones.

Del Campo precisa que de momento parece que la primera quincena las lluvias estarán por debajo de lo normal, sobre todo en el oeste de la Península, mientras que en el área mediterránea peninsular y Baleares las lluvias podrían estar durante esa primera quincena en torno a sus valores habituales.